jueves, 24 de febrero de 2011

EL CAMPEÓN IMPUSO RESPETO




Muchos de ustedes conocerán la historia de David y Goliat. Habrán escuchado que las fuerzas entre esos dos contrincantes eran disparejas. El uno era un experto luchador; el otro era novato en esas lides. El filisteo estaba bien armado; el hebreo sólo contaba con su honda y unas cuantas piedras. Los compatriotas del gigante estaban convencidos de su victoria; los seguidores del “pastorcito” no le daban ninguna esperanza. Ustedes ya conocen el desenlace de esa batalla. Algo parecido al relato bíblico se vivió ayer en el coliseo Manuel Bonilla de Miraflores en el enfrentamiento entre Deportivo Géminis (Goliat) y Túpac Amaru (David).

Sin embargo, en contraste con la gran victoria del pequeño y entusiasta pastor de ovejas, el final de nuestra historia real no fue similar. Pues en esta oportunidad, el Goliat de nuestra trama, aunque con un inicio dubitativo, derrotó a nuestro David imaginario, logrando un resultado lógico si tomamos en cuenta la calidad de jugadoras con los que cuenta uno y otro cuadro.

DT de Géminis, Carlos Rivero.
Las chicas del Túpac, que habían alcanzado los cuartos de final de manera sorpresiva, y por qué no decirlo también de manera justa, empezaron bastante aplicaditas en defensa, como a lo largo de todo el torneo, y lograban además hacer daño a su rival con los mates cruzados de Izabot Bravo, una de sus mejores jugadoras. Es así que, para sorpresa de los hinchas del Géminis, lograron vencer en el primer set por 25-23. La alarma se encendió inmediatamente en la banca del elenco de Comas.

Era la segunda vez en este certamen que empezaban perdiendo el parcial inicial (la primera vez fue ante Divino Maestro y finalmente terminaron sufriendo una derrota). Goliat había recibido un piedrón, pero este no era mortal todavía. Tenía suficientes fuerzas para recuperarse, y lo que es mejor, tenía argumentos para hacerlo. Es así que, apelando a toda su experiencia y echando mano de todas sus armas, Géminis pasó por encima en los siguientes tres sets a su antagonista al vencerlo de manera categórica por 25-13, 25-18 y 25-14 y sellar una victoria que permite ver dibujado de nuevo en los rostros de sus jugadoras esa sonrisa característica en ellas.

Esta vez el débil no venció al fuerte, el pequeño no derrotó al gigante, el bisoño no doblegó al experto, el entusiasmo no sometió a la sapiencia. Esta vez, David no pudo con Goliat. Esta vez, Goliat tuvo un final feliz. Aunque está claro que a esta historia aún le quedan algunos capítulos más por escribirse.

3 comentarios:

  1. quetal ese saque contundente de ingrid salcedo
    facil el mejor del campeonato

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  2. sin lugar a dudas geminis fue el mejor pero mis respeto para ese equipo del tupac amaru que siempre brinda buenos partidos y no se achica ante nadie

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  3. son las mejores
    sigan asi chicas

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